martes, 12 de agosto de 2014

MAS, Pepes y paras

Publicado en El Espectador, Agosto 14 de 2014

REFERENCIAS


GMH (2013). ¡Basta Ya! Colombia: Memorias de Guerra y Dignidad. Informe General del Grupo de Memoria Histórica

Morales, Natalia y Santiago La Rotta (2009). Los Pepes. Desde Pablo Escobar hasta Don Berna, Macaco y Don Mario. Bogotá: Planeta

Salazar, Alonso (2001). La Parábola de Pablo. Auge y caída de un gran capo del narcotráfico. Bogotá: Planeta




La plana mayor del MAS

"Lo que propongo es un trabajo antisecuestro similar a la Comisión de Paz, excepto que es paramilitar ... Una fuerza de dos mil hombres sería suficiente. Una fuerza que nosotros los secuestrables ayudaríamos a financiar, porque preferimos gastarnos nuestras fortunas defendiendo nuestras familias y nuestro pueblo a que nos sean arrebatadas. Para la nueva cárcel antisecuestro se les pedirá a los norteamericanos el último y más poderoso sistema de sillas eléctricas con incinerador incorporado, con la venia de la Curia" 

Texto publicado por Carlos Lehder (ex-secuestrado) en la prensa
Tomado de Salazar (2001) p. 82


Manuel Antonio Noriega

Otra secuela del secuestro : los buenos contactos 

"Pablo acaba con el regional del M-19 en Medellín, pero no logra liberar a la cautiva. Entonces los Ochoa busca mecanismos de negociación. Recurren, a través de políticos, al líder venezolano Carlos Andrés Pérez, quien pide a su vez al general Torrijos -el hombre fuerte de Panamá- que colabore en la negociación ... Torrijos encarga a Manuel Antonio Noriega, el jefe de inteligencia de su gobierno de hacer los contactos con el M-19. Tras la agotadora persecución, el M-19 acepta negociar, libera a Marta Nieves en Armenia el 16 de Febrero de 1982. La habían llevado a la misma casa que tenían preparada para encaletar a Lehder ... Con la liberación de Marta Nieves se sella un pacto de paz entre Pablo y el M-19 que se proyectaría en el tiempo. Noriega, a quien el cartel ve ahora como un valioso y nuevo contacto, recibe una generosa suma por haber facilitado el encuentro"

Salazar (2001) p. 87