miércoles, 9 de octubre de 2013

Forzar o persuadir

Publicado en El Espectador, Octubre 10 de 2013

Vera Grabe del M-19 fue víctima de violencia sexual en el conflicto colombiano.  


En sus memorias cuenta cómo, con cuatro meses de embarazo y deseando con todas las fuerzas llevarlo a término, fue obligada a abortar por Jaime Bateman Cayón. De nada sirvió liberarlo de cualquier responsabilidad en la crianza, ni viajar a México. Por teléfono, a larga distancia, el tenaz comandante la convenció. “Radicalmente contra mi voluntad, acabé por aceptar su decisión. No era la mía … usted no cedió, y yo cedí”.


En su libro sobre Pablo Escobar, Alonso Salazar relata otro incidente de embarazo no deseado por el padre. Una de sus novias ocasionales quedó embarazada. Pensaba viajar al exterior a tener el hijo pero Escobar la llevó a su hacienda para hacerla desistir. Ella se empecinó y él ordenó interrumpir el embarazo a las malas. “Pinina, la Yuca, Arcángel y un médico … la tomaron a la fuerza, la inyectaron y dopada la llevaron al puesto sanitario de la hacienda”.


En cualquier encuesta con la pregunta “¿alguna vez ha sido obligada a abortar?” saldrían registrados ambos casos como positivos. Los embarazos eran incómodos para ellos por lo extra maritales, pero las circunstancias de uno y otro son bien distintas: está de por medio la diferencia entre persuadir y forzar, clave en materia sexual.  


De acuerdo con mujeres reinsertadas, el aborto obligado es una de las manifestaciones  generalizadas y sistemáticas de la violencia sexual en el conflicto. Algunos estimativos alcanzan la impresionante cifra de mil al año. Hay evidencia de que, al menos en la guerrilla, existe una política de interrupción de los embarazos que viene desde la cúpula: “es mejor no engendrar, porque toca eliminar”.  


Sería conveniente establecer si las interrupciones no voluntarias han sido “a la Bateman” o “a la Escobar”. Existen testimonios desde el suministro de misoprostol hasta legrados a la fuerza, pero parece haber más amenazas y castigos que persuasión. 


Según el Código Penal Colombiano, el Patrón y sus hombres, que causaron el aborto “sin el consentimiento de la mujer”, deberían pagar hasta cinco años de prisión. La insistencia del comandante Bateman, por el contrario, no le traería problemas adicionales con la justicia. Vera Grabe sí los tendría pues el mismo código todavía contempla penas de prisión para las mujeres persuadidas por su compañero de abortar, algo que ocurre no sólo en los grupos armados. Esos casos tampoco están cobijados por la famosa sentencia de la Corte Constitucional. 


REFERENCIAS

Caso Vera Grabe

Grabe, Vera (2000) Razones de Vida. Bogotá: Planeta
Resumen:
Rubio, Mauricio (2012) "Ella quería ese hijo, él no. Él insistió y ella cedió". La Silla Vacía, Febrero 28

Caso Novia de Escobar.

Salazar, Alonso (2001). La Parábola de Pablo. Auge y caída de un gran capo del narcotráfico. Bogotá: Planeta
Resumen:
Rubio, Mauricio (2011). "La Interrupción no voluntaria del embarazo". La Silla Vacía, Agosto 23

Aborto en las FARC

Laverde, Juan David (2013). "Así obligan a las mujeres a abortar en las Farc". El Espectador, Enero 29







miércoles, 2 de octubre de 2013

Prehistoria del aborto

Publicado en El Espectador, Octubre 3 de 2013


REFERENCIAS

Hrdy, Sarah (2011). Mothers and others. The evolutionary origins of mutual understanding. Cambridge: Harvard University Press 

Hrdy, Sarah (1999). Mother Nature. Natural selection & the female of the species. London: Chatto & Windus


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Una visión insostenible del conflicto

Publicado en El Espectador, Septiembre 26 de 2013
Columna después de las gráficas





Ligia del M-19 y su hijo Nicolás Quimbayo


Hace unas semanas se llevó a cabo en las afueras de Bogotá la primera reunión de hijos del M-19.

Uno de ellos, que no pudo asistir al evento, envió desde París una patética pero reveladora carta. No quería fallarle a la memoria, ni “a nuestros muertos, a nuestros desaparecidos, no fallarle a tanta gente linda que lo dio todo por un país lleno de injusticias”. Recuerda cómo sus padres, alias Jorge y María, “entre muchas hazañas, estuvieron en la Embajada”. No menciona a las víctimas del grupo, que desde el exilio se hacen borrosas. 

Desconcierta que a estas alturas personas tan empapadas del conflicto, tan afectadas por su dinámica y tan educadas como los M-19 y sus herederos se les vayan por completo las luces trivializando y justificando ex post la violencia, como muestra esta misiva que aún celebra una toma de rehenes.

En las memorias dedicadas a su hija, publicadas tras una década de vida civil, Vera Grabe habla de la “certeza de que nuestras armas habían buscado ser lo más amables, efectivas, y menos aplastantes posible, y que con ellas habíamos contribuído a cambiar la política del país, introducido un lenguaje fresco, hablado por primera vez de paz, hecho nuestra la democracia como propósito, conducta y acto, y recuperado el diálogo como principio de la acción política”. 

Gustavo Petro, en el 2007, precisa que nunca asesinó a nadie y declara que no siente vergüenza por haberse alzado en armas. Armas que, según él, son “un  mecanismo formidable para la comunicación y conexión con la gente”. Anota que el M-19 “hizo vibrar la sociedad colombiana … la sacó de la pesadumbre. Innovó los métodos y el discurso … Colombia necesitaba el uso de las armas”. Remata sentenciando que “las armas enseñan y estimulan la política”.  Con tales premisas no sorprende que considere a Jaime Bateman “una de las personas más valiosas de la historia de Colombia”.  Antonio Navarro reserva su mayor admiración para Carlos Pizarro, “uno de los cinco hombres más importantes del siglo XX en Colombia”. 

La memoria que han elaborado los del Eme sobre su participación en la guerra es definitivamente mesiánica y autocomplaciente. La crítica ha sido escasa. Parecería que los ataques, los asesinatos, los secuestros y las víctimas quedaron reducidos a sus “justas proporciones” y que el país casi debería agradecerles las lecciones de democracia y debate político a bala.  

No habrá verdad, justicia, reparación ni reconocimiento de las víctimas mientras unos ex combatientes sigan fungiendo de próceres e insistan que la suya sí fue una lucha armada necesaria, legítima, con héroes y secuelas positivas. La superación de una guerra a cuyo deterioro y suciedad contribuyó bastante la irresponsabilidad delirante del M-19 no aguanta la peregrina tesis de que ciertas violencias fueron aceptables y otras no. El ¡basta ya! debe ser total, retroactivo, sin arandelas ni excepciones. 

REFERENCIAS


Grabe, Vera (2000). Razones de Vida. Bogotá: Planeta

López, Mario (2007). ¡Vamos a superar el horror! Petro y la nueva izquierda. Bogotá: Oveja Negra

Maya, Maureen y Gustavo Petro (2006). Prohibido Olvidar. Dos miradas sobre la toma del Palacio de Justicia. Bogotá: CEPC

Navarro, Antonio y Juan Carlos Iragorri (2004). Mi guerra es la paz. Bogotá: Planeta

Quimbayo, Nicolás (2013). "Los hijos del M-19: de la clandestinidad al exilio". Las2Orillas, Agosto 12


miércoles, 18 de septiembre de 2013

Tomarle el pulso a los violentos

Publicado en El Espectador, Septiembre 19 de 2013

REFERENCIAS

Entrevista a Popeye. Semana, Septiembre (2013). "Popeye sale de la Cárcel". 


Baker L, Tuvblad C, Reynolds C, Zheng M, Lozano D, Raine A (2009). “Resting heart rate and the development of antisocial behavior from age 9 to 14: Genetic and environmental influences”. Development and Psychopatology, 21 939-60. Versión digital

Farrington, David (1997) “The relationship between low resting heart rate and violence” in Raine, Adrian; Brennan, Patricia A. ; Farrington, David P. (Ed); Mednick, Sarnoff A., (1997). Biosocial bases of violence. NATO ASI series: Series A: Life sciences, Vol. 292., (pp. 89-105). New York, NY, US: Plenum Press

Ortiz, Jame & Raine, Adrian (2004). “Heart Rate Level and Antisocial Behavior in Children and Adolescents: A Meta-Analysis”, Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry, Volume 43, Issue 2, February 2004, Pages 154–162


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Aborto y crimen

Publicado en El Espectador, Septiembre 12 de 2013

REFERENCIAS


Donohue, John and Steven Levitt (2001). "The impact of legalized abortion on crime". The Quaterly Journal of Economics, Vol CXVI, 2   Versión digital


Raine, Adrian (2013). The anatomy of Violence. The Biological Roots of Crime. Penguin Books

Raine A, Brennan P, Mednick SA (1994).  “Birth complications combined with early maternal rejection at age 1 year predispose to violent crime at age 18 years”. Archives of General Psychiatry 51, 984-98. Versión Digital



miércoles, 4 de septiembre de 2013

Insólitas lesiones cerebrales

Publicado en El Espectador, Septiembre 5 de 2013

REFERENCIAS


Mataró, Maria, M. Ángeles Jurado, Carmen García-Sánchez, Lluis Barraquer, Frederic R. Costa-Jussà, Carme Junqué (2001). “Long-term Effects of Bilateral Frontal Brain Lesion60 Years After Injury With an Iron Bar”. Arch Neurol. 2001;58(7):1139-1142. Versión digital


Raine, Adrian (2013). The anatomy of Violence. The Biological Roots of Crime. Penguin Books







miércoles, 28 de agosto de 2013

Las feministas y la Resistencia

Publicado en El Espectador, Agosto 29 de 2013

REFERENCIAS


Bjorg Marie (2010). “Les femmes et la Résistance: une histoire oubliée”. Disertación, Universidad Haskoli Islands. Versión digital.

Coudert, Marie-Louise (1990). Elles. La Résistance. Poitiers: Messidor Temps Actuels