miércoles, 4 de noviembre de 2015

García Márquez y los 400 mil abortos clandestinos

Publicado en El Espectador, Noviembre 12 de 2015


El Cuento
Murcia González, Vivian (2014). "Gabriel García Márquez: Cómo empecé a escribir". El Porta(l)voz, Abril 18. 
Agradezco a Pedro Sorela el link . 

Rubio, Mauricio (2015). "El mito de los 400 mil abortos en Colombia". Revista de Economía Institucional.vol. 17, núm. 33, julio-diciembre, 2015, pp. 273-274


 

martes, 3 de noviembre de 2015

Baja del soldado Micolta, ¿chao racismo?

Publicado en El Espectador, Noviembre 5 de 2015





La renuncia por presiones legales de un humorista que, disfrazado de recluta negro y con acento afrovalluno, se burlaba de todos revela la faceta fundamentalista del combate al racismo. 


Tras esa baja, seguirán Piroberta el gay, don Jediondo, pastusos, costeños y, por qué no, los gallegos. Tal vez se revisen infamias de Jaime Garzón o Les Luthiers, como el adelantado Don Rodrigo pregonando que su negra es tocada por todo el mundo. El abogado Ray Charrupi, de Chao Racismo, líder de la cruzada contra el humor, cuenta orgulloso que su padre entuteló a la Negra Nieves, personaje de tira cómica. Es la misma dinámica perversa de la justicia penal colombiana que, impotente ante lo peligroso, se ensaña con lo indefenso. El expediente de perseguir burlas y caricaturas lo adoptarán solícitos políticos o magistrados, y hasta militares ridiculizados por Micolta.


Se requiere una doctrina peculiar para establecer vínculos entre los chistes y la requisa policial arbitraria al ebanista negro Carlos Angulo, o el racismo de empleadores, arrendadores y porteros de restaurantes o discotecas que se “reservan el derecho de admisión". Sería más eficaz que Micolta se burlara de los discriminadores reales y dañinos. Cuesta creer que los derechos de una minoría se protegen saboteando lo que no les gusta a sus más educados y autodenominados representantes. 


La primera vez que sentí la susceptibilidad con las burlas a terceros fue como estudiante en los EEUU. En una fiesta, dos académicas fungiendo de etnógrafas nos pidieron a un amigo y a mí una muestra de humor colombiano. Echamos unos chistes de pastusos y logramos adaptar al inglés uno de boquetos. No supimos qué decir ante la reprimenda por desconsiderados. He sido inmigrante sudaca y jamás me ofendí con las chanzas sobre el país de la coca ni mucho menos pensé que fueran causa de nuestros males. Tengo amigos pastusos, o con familia de allá, que echan los mejores chistes de sus coterráneos. Por muchos años recopilé y difundí burlas a los economistas. Me ha pasado al reunirme con Tito, un amigo madrileño cincuentón con síndrome de Down, que en medio de la charla surja un contrapunteo -él remedando mis dichos bogotanos y yo imitando su hablado- que se cierra con dos carcajadas y un fuerte abrazo. La próxima vez que lo vea, ¿deberé pedir supervisión de algún Charrupi que proteja a Tito? 


Es insostenible el criterio que propone Charrupi: “la ofensa la califica el ofendido”. ¿Cuál de ellos? ¿El más sensible? ¿El resentido? ¿El que asume por iniciativa propia la vocería? “Ojo con el humor”, advierte el jurista porque cualquier chiste “reproduce estereotipos”. ¿Quién vigila que eso no ocurra? ¿La élite culta e iluminada?  Charrupi tiene armado un discurso convincente sobre la importancia de la inclusión con dignidad. Pero pela fácilmente su cobre mesiánico y autoritario: es él quien sabe lo que se debe decir o no, hasta cómo pedir perdón. Su organización nació como reacción no a un incidente grave como el del ebanista Angulo sino a una pifia trivial de una revista de farándula: la tristemente célebre foto de las matronas caleñas con dos empleadas negras de fondo. El montaje era tan racista como clasista, una tara más difícil de asociar con las burlas. La vivienda popular en barrios elegantes propuesta por Petro generó más alarma y drama que chistes. Esa discriminación silenciosa, hipócrita y soterrada, se reproduce en Colombia sin mamadera de gallo en la calle, centros educativos, oficinas, hogares y familias. Con la doctrina de Chao Racismo, Dioselina Tibaná, el embolador Heriberto de la Calle, el portero del Edificio Colombia y el Chinche serían responsables de esa lacra.  


Podría tener algo de sentido controlar las burlas en el entorno escolar, donde realmente hacen daño. Pero antes de llenar los patios de recreo con policías de lenguaje, dichos y apodos incluyentes, valdría la pena centrarse en la discriminación madre: el clasismo inherente a la privatización de la educación. Eso no es ningún chiste.


El impacto negativo del humor y las burlas es menos evidente que las secuelas de la dictadura de lo correcto: voluntarismo, negación de la realidad que incomoda, asfixia del debate y persistencia de los problemas. En las universidades norteamericanas, donde nació la supuesta lucha contra la discriminación basada en censurar cualquier asomo de burla, ya es común el asombro de profesores ante alumnos que exigen no abordar en clase ciertos temas, ni leer autores ofensivos como Mark Twain, que pueden herir sensibilidades. “El malestar emocional se considera equivalente al daño físico, y todas las lesiones deben ser remediadas", anota una profesora. Y el racismo, como el gringo, ahí. 





PRUEBAS REINAS PARA JUICIOS POST-MORTEM
Sindicado : Rabinovich, Daniel
( a partir del 15:50)

Sindicado : Garzón, Jaime
Racista, clasista y misógino

REFERENCIAS

2Orillas (2015) “Tumbaron al sargento Micolta de Sábados Felices”, Las Dos Orillas, Oct 30

CR (2015). ““El Soldado Micolta tendría que desaparecer”. Comunicado a la Prensa y Opinion Publica en General. Chao Racismo, Facebook, Oct 30



Rodríguez Garavito, César (2015). “Negro, una requisa”. El Espectador, Sep 17

Rubio, Mauricio (2014) “El Alcalde Petro y las casitas donde duelen”. El Espectador, Nov 12

Schlosser Edward (2015). “I'm a liberal professor, and my liberal students terrify me”, Vox, June 3

miércoles, 21 de octubre de 2015

Mirar bizcochos para distraer el apetito

Publicado en El Espectador, Octubre 29 de 2015







REFERENCIAS

Bechara, Antoine (2005). "Decision making, impulse control and loss of willpower to resist drugs: a neurocognitive perspective". Nature Neuroscience

Baumeister, Roy & John Tierny (2012). Willpower. Penguin Books


C&P (2015). "Apprendre la patience grâce à la sérotonine". Cerveau & Psycho, Nª 68, Mars-Avril



Matthew T. Gailliot and Roy F. Baumeister (2007). “The Physiology of Willpower: Linking Blood Glucose to Self-Control”. Personality & Social Psychology Review, Vol 11; 303


McCarthy, Jeremy (2012). “Willpower Revisited: Scientists Disagree”. The Psychology of Wellbeing, Oct 2


Rubio, Mauricio (2012). “En defensa del piropo”. La Silla Vacía, Enero 17

_______ (2012a) “El piropo de andamio en un país clasista”. La Silla Vacía, Octubre 27


_______ (2012b) “Renuncio a defender el piropo, y a la Silla Vacía”. La Silla Vacía, Abril 6



martes, 20 de octubre de 2015

lunes, 12 de octubre de 2015

Linajes políticos sin sentido del humor

Publicado en El Espectador, Octubre 15 de 2015






Un ex presidente compulsivo con los trinos es una buena caricatura de nuestra clase política, trascendental y sin pizca de gracia. 


Derecha e izquierda carecen de chispa, sobre todo en los extremos. El humor ayuda a establecer vínculos sociales pero la gente seria lo desprecia por pueril. También persiste una visión negativa, muy antigua, que lo considera prepotencia y falta de compasión para burlarse del prójimo. Así, la etiqueta pública actual, reforzada con eufemismos y corrección política, exige sacrificar la risa para no ofender. 


Candidatos o gobernantes desinhibidos y agudos son cosa del pasado, la falsa solemnidad es ahora la regla. Con el auge de las familias en la política y los partidos reemplazados por linajes, las perspectivas son bien tristes. El semanario de un delfín, dirigido por el primer sobrino, sabe de qué habla cuando destaca “el gran peso de los apellidos en el poder”, una realidad que corroe la democracia, la transparencia y el sentido del humor. 


El formalismo y afectación de quienes buscan, ejercen o rodean cargos públicos importantes se intensificaron con el conflicto. La política en las últimas décadas no fue una comedia: violencia y amenazas dejaron una marca de severidad en las nuevas generaciones. La asfixiante cantaleta de que todos somos responsables de la guerra, que debemos superar el odio y sentencias lúgubres como “nuestra propia violencia se disfraza de ironía” consolidaron el drama y la flagelación colectivos. Los diálogos con unos comandantes adustos y antipáticos que cautivaron a una élite sosa como nunca anuncian un posconflicto aún más acartonado.


Uno no sabe ante quien protestar cuando nadie critica y alguien celebra una metáfora del primer mandatario como “estoy dispuesto a construir un puente de oro para que regresen a la vida civil estos ciudadanos”. Que un selecto grupo de “artistas, intelectuales y periodistas” deje pasar esa perla refleja el ambiente de adulación reinante, mantenido con mermelada o simples invitaciones a Palacio. Corrupción y zalamería se propagan por contagio y subordinación pero también por selección adversa: como los honestos, quienes tienen algo de independencia y sentido del humor evitan el sector público. Quedan entonces concentrados y a sus anchas delfines serviles, taimados, consentidos, propensos a indelicadezas y, por supuesto, incapaces de reir. 


Unos genetistas impertinentes proponen sumarle factores hereditarios a la influencia del ambiente sobre el sentido del humor. Como correspondía, hicieron una divertida investigación para contrastar su teoría. Horace Epstein y sus colaboradores estudiaron una familia reconocida hace generaciones por su chispa, identificando a quienes les gustaba la serie Seinfield y, por otro lado, a los que preferían C-SPAN, una cadena especializada en audiencias del gobierno norteamericano. Tras separar parientes mamagallistas de amantes de la política buscaron posibles genes que los diferenciaran. Identificaron tres secuencias de ADN en los amantes de la comedia. Al expresar esos genes en ratas, con uno de ellos los animalitos emiten un chillido agudo cuando les muestran la fotografía de un gato en dificultades. Epstein especula que los ratones genéticamente modificados se burlan de la desgracia de su enemigo. La novedosa mutación fue denominada HA-HA 1. 


La creciente fauna de delfines seguramente no soporta imitaciones ni pantomimas y si por accidente viera Bip Bip el Correcaminos propondría un fondo para indemnizar coyotes. Son tan aburridos que recogen sólo bostezos y votos endosados, cerrando el círculo vicioso de lazos familiares utilizados por condenados o investigados para seguir atornillados al poder. Los linajes se cubren las espaldas, evitan debates, son inmunes a las críticas y se burlan descaradamente de la justicia y de los electores. Las campañas electorales son cada vez más soporíferas por esa proliferación de castas de recomendados y protegidos sin ideas propias, sin ninguna gracia.


Tan escaso se volvió el humor que Jaime Garzón es evocado como un político brillante al que fuerzas oscuras le truncaron una promisoria carrera. Su porvenir de hombre público era tan brillante como el de Galán en la comedia o la sátira, pero su hinchada muestra la falta que hace el ingenio. Yo jamás hubiera votado por Garzón: su destreza era la burla implacable, un talento en vía de extinción, aplastado por el idealismo, la lambonería y la corrupción. Lástima que no dejó herederos con su HA-HA 1 Premium. Dioselina Tibaná fue indudablemente más valiosa que todos esos insípidos políticos impulsados por clanes familiares. 



REFERENCIAS


EE (2015). “Los lazos familiares en las elecciones locales y regionales”. El Espectador, Oct 13



Ferry, Victoria Perrier (2012). “Are You Born Funny?”. Science in Our World: Certainty and Controversy, Oct 11



Grimm, David (2015). “Researchers Locate Funny Gene”, Science, New Science Magazine, Apr 1



Martin, Rod A. (2003). “Sense of Humor” Capítulo en S. J. Lopez & C. R. Snyder (Eds.), Handbook of Positive Psychological Assessment.


Mera Villamizar, Daniel (2015). “Frenar la democracia hereditaria”. El Espectador, Oct 2


Restrepo, Álvaro (2015). "Un puente de oro". El Espectador, Sep 30



Semana (2015). “El gran peso de los apellidos en el poder”, Sep 26




martes, 6 de octubre de 2015

El Mejor Partido, los anarco surrealistas

Publicado en El Espectador, Octubre 8 de 2015



We are the Best
por El Mejor Partido


¿Votaría por 
Julián Andrés Taborda Nanclares?


para desnaturalizar el homicidio
transformar nuestro miedo cotidiano, 
proteger la vida de todos y cualquiera


viernes, 2 de octubre de 2015

Los que hacemos fila, los que se cuelan y los corruptos

Publicado en El Espectador, Octubre 1 de 2015





REFERENCIAS

DNP (2013). "Encuesta Oralidad y Descongestión Judicial". Departamento Nacional de Planeación. Archivo Bajado del Sistema ANDA. Formulario

Villa, Gonzalo (2007). “Análisis de la incidencia de la acción de tutela en la congestión de los tribunales y juzgados de la jurisdicción ordinaria entre 1997 y 2003”. En Cepeda, Manuel José, Eduardo Montealegre y Alexei Julio (2007). Teoría Constitucional y Políticas Públicas. Bases críticas para una discusión. Bogotá: Universidad Externado de Colombia.