sábado, 28 de marzo de 2026

Los Castro, estirpe codiciosa y canalla. De telenovela mala

Publicado en El Espectador, abril 2 de 2026 


La prueba reina -perdón, el indicio rey- del poder de GAESA, el consorcio militar empresarial que hoy maneja sin ningún control un porcentaje grotesco del PIB cubano es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias Cangrejo, nietísimo y guardaespaldas personal de Raúl Castro, quien convirtió ese adefesio en un feudo familiar. Su elegido, personaje chocante en una sociedad agobiada por la miseria que pregona la igualdad, pasaría en cualquier culebrón por oligarca. Hace un mes se revelaron las conversaciones secretas de este delfín de la dictadura con Marco Rubio quien, según el Miami Herald, estaría buscando “la versión cubana de Delcy Rodríguez” para la transición. Al presidente Díaz-Canel, un títere civil de Castro, lo desvincularon del poder real, estrictamente familiar y militar. Desde hace años, el inexperto pero posible legatario viaja a menudo en jet privado a Panamá donde está la sede de CIMEX, principal empresa fachada de GAESA. Más que Cangrejo, es un verdadero pulpo: “tiene tentáculos en todo lo que tenga que ver con dinero”. 


La eventual conversión de este insólito protagonista en hombre fuerte del régimen, el Vito Corleone III, se ha vuelto incierta el último mes. Antes, hubo episodios intrigantes con tire y afloje entre la apertura del régimen al mundo, gotas de democracia y tímida autorización de mercados seguidos de un súbito apretón para que la estirpe hereditaria y sus militares incondicionales retomaran el mando. Figura clave de estos capítulos, remedo mediocre de un personaje de Ian Fleming, es Conrado Hernández, empresario español representante en la isla de la Sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial del País Vasco (SPRI) que además colaboraba con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en España. Su finca en Arcos de Canasí, a 60km de La Habana, ofrecía piscina, jardines y aislamiento total. Era un privilegiado sitio de reunión para fines de semana con “fiestas privadas y whisky importado”. Asiduos visitantes eran Carlos Lage (1951) y Felipe Pérez Roque (1965), cúspide de la nomenclatura civil cubana. No encajaban con los guerrilleros barbudos de la Sierra Maestra. Lage, pediatra con sólida formación económica, encabezó la tecnocracia que después del colapso de la URSS impulsó la legalización del dólar, la apertura al turismo y los mercados libres campesinos. Fue quien negoció con Hugo Chávez el intercambio de petróleo por brigadas médicas. Más joven, Pérez Roque era tan cercano al castrismo que Fidel lo llamaba “mi hijo”. Como su secretario personal, en los noventa lo acompañaba en viajes y reuniones registrando todo minuciosamente. Canciller con 34 años, era conocido como el Pitt Bull del Comandante: “combativo, incisivo, férreo defensor del anti imperialismo”. Él y Lage eran considerados sucesores naturales, los príncipes formados para relevar a la generación histórica. 


Por no ser militares profesionales formados en academia, con cursos de inteligencia y contraespionaje, sino cuadros civiles, técnicos y leales al líder, los huéspedes de Conrado Hernández nunca sospecharon que la finca estaba infestada de micrófonos puestos por el G2. Por años, confidencias políticas, charlas imprudentes e incluso burlas a los líderes quedaron grabadas. A Fidel lo llamaban “viejo acabado” e ironizaban sus eternos discursos. A Raúl lo describían incapaz de gobernar. Ridiculizaban a los históricos como “dinosaurios”. Especulaban con la era post Castro, hablaban de apertura económica, aproximaciones a Europa e incluso negociaciones con EEUU. Todo frente a un agente del CNI. 


En Julio de 2006 Fidel cayó gravemente enfermo. Raúl asumió provisionalmente el poder y recibió del G2 decenas de cintas que guardó casi tres años para darle el golpe de gracia a los traidores y arrestar al anfitrión por espía; retomó las riendas del gobierno para el ala militar y represiva del Estado. Además garantizó que GAESA, manejada durante años por su yerno, siguiera controlada por la estirpe. A los conspiradores no los fusilaron ni expulsaron: los degradaron a tareas inocuas. 


Sería irónico que Cuba quedara gobernada por un joven emprendedor millonario, heredero de la mayor fortuna del país, un Santodomingo Junior con menos diplomas. Mientras tanto, en Colombia, un aspirante a la presidencia experto en DDHH, sigue admirando al Comandante Castro y evita calificar de dictatorial un régimen cuyos militares le robaron al pueblo sus derechos, sus medios de subsistencia y su esperanza. La causa de la miseria cubana dejó de ser el embargo gringo, al menos desde que Raúl Castro se atornilló al poder. Hace años GAESA es el complemento castrense y represivo de una economía comunista hecha escombros. Por eso ahora quienes han sufrido ese vil saqueo están dispuestos a soportar una dictadura neoliberal delcyificada, incluso un protectorado gringo. Lo que sea con tal de librarse de esa escoria que apenas califica para roles secundarios en una mala serie policíaca de ficción.


REFERENCIAS


ABC (2009) “Cuba dice que un delegado del Gobierno vasco en la isla era informador del CNI”. abc.es, jun 29


CC (2026). “¿Quién es “El Cangrejo”? Raúl Guillermo Rodríguez Castro entre lujos, poder y escándalos”; Cibercuba, feb 18


Coronell, Daniel (2026) “Cuba tiene un RÉGIMEN y se puede criticar. Cepeda EVITA llamar dictadura a la situación del país”. El Reporte Coronell, Youtube, marzo 25


CP (2026). “La Noche en que Raúl Castro Destruyó a los Herederos de Fidel”. Cuba Prohibida, YouTube, marzo 24


Gámez Torres, Nora (2026). “Rubio in talks with Castro grandson amid heightened pressure on Havana to cut deal”, Miami Herald,  Feb 18


NH (2009). “Altos funcionarios destituidos en una tarde campestre”. El Nuevo Herald, julio 23


Padgett, Tim (2009). “What Lies Behind the Cuban Purge”. Time, March 5


Ravsberg, Fernando (2009). “Dejando a Fidel atrás”. BBC Mundo.com, marzo 2


RMN (2026). “Donald Trump y el nieto de Raúl Castro ya pactan el destino de Cuba”. Red Más Noticias, YouTube, marzo 14