Publicado en El Espectador, marzo 12 de 2026
En 1979 Richard Falk, profesor de Derecho Internacional en Princeton, publicó una columna de opinión, Trusting Khomeini. Muy debatida entonces, ha vuelto a circular en redes tras el ataque a su sucesor octogenario, tan temible, misógino y sanguinario: el Ayatolá Alí Jamenei. El escrito es generoso en perlas. Para Falk, Khomeini tenía fama de "fanático, reaccionario (y prejuiciado) que resultó sin duda y felizmente falsa”. Imaginó un entorno de "individuos moderados y progresistas". Concluía que Irán ofrecería "un modelo desesperadamente necesario de gobernanza humana para un país del Tercer Mundo”. La facción arielista del progresismo colombiano debió confirmar entonces estar del lado correcto en la historia.
El domingo se celebró otro 8M, Día Internacional de la Mujer. También se cumplieron 47 años desde que Kate Millet, ícono feminista, participara en la manifestación por esa fecha en Teherán. Como Falk, Millet pensaba que los ayatolás serían abiertos y tolerantes con las mujeres: diferentes al depuesto Sha de Irán, cruel dictador, elitista, esbirro de Washington y el sistema capitalista, que les permitía vestirse a su antojo, sin hiyab, hasta con minifalda. La convicción sobre un entorno respetuoso y compresivo hacia las mujeres y los gays la compartía Michel Foucault, referencia obligada de la literatura académica progresista latinoamericana. Esta “visión de ungidos” -intelectuales influyentes que no se responsabilizan por las consecuencias de las ideas que promueven- tuvo sangrientas secuelas. Los partidos de izquierda iraníes, fortalecidos con el gobierno del Sha, y antes el de su padre, también mostraron una candorosa visión de Khomeini quien, llegado al poder, los aniquiló. El partido Tudeh, comunista pro-soviético, acusado en 1983 de espiar para la URSS, fue prohibido, desmantelado, y casi todos sus militantes ejecutados. En 1988, la teocracia decidió reexaminar la situación de los presos políticos y ordenó la ejecución inmediata de miles de culpables en los “juicios”. El silencio impuesto fue tan efectivo “que ningún periodista occidental se enteró y ningún académico lo discutió”.
La película Leer a Lolita en Teherán, basada en la novela homónima autobiográfica de Azar Nafisi, cuenta la historia de una profesora universitaria de literatura que, harta de censura y opresión, renuncia para organizar en su casa un club de lectura clandestino con sus alumnas. Semanalmente se reúnen a leer clásicos prohibidos, como la novela de Nabokov. En este oasis de libertad las mujeres descubren su cabeza y hablan abiertamente de sus vidas, sueños, frustraciones, matrimonios forzados y la asfixia bajo el fundamentalismo islámico. Varias de ellas emigraron, lo mismo hizo Nafisi después.
Semejante gobierno, represor, sacerdotal y misógino, expulsó muchísimas personas al extranjero y ha asesinado o torturado miles en la oposición. Ha mostrado con creces ser ilegítimo y peligroso. En el siglo XXI no debería existir. Si el sistema internacional de DDHH supuestamente universales no tiene mecanismos de protección contra tales monstruos, no bastan plegarias al cielo. “¿Qué hacemos con la población masacrada durante tanto tiempo?” pregunta una constitucionalista española. “Nadie está a favor de la guerra, pero el ataque a Irán ha sido lo correcto (pensando) en las jóvenes iraníes”, anota el ex primer ministro italiano Matteo Renzi, de centro, opuesto a Giorgia Meloni, de derecha, insólita situación que ilustra una complejidad imposible de resolver con ideología. La teocracia llevaba 47 años en el poder. “El ayatolá ya no está. La antipatía hacia Trump no impide querer liberar a las mujeres iraníes”.
Al igual que ocurrió con la diáspora venezolana, que celebró ruidosamente la caída del dictador Maduro, compinche y aliado de Jaimeni, la población exilada iraní también aplaude el fin de su dictadura, uniendo banderas con las de Israel y EEUU. Sobra insistir que Trump es autócrata, pendenciero y corrupto; o que Netanyahu lo supera. Pero eso no implica desconocer que, en Venezuela e Irán, pronto en Cuba, el adefesio político gringo esté haciendo lo que tocaba, y por eso las víctimas, que sí han sufrido y calibrado el daño causado por sus sátrapas, lo festejan con sobrada autoridad moral. Además, el cowboy global no encerró a Maduro en Guantánamo, ni en el centro de torturas caraqueño, el Helicoide. Lo entregó a la Fiscalía neoyorquina, puerta de entrada al sistema penal norteamericano, institución independiente que, de pronto, podría ponerlo a él mismo en aprietos. Será entonces otro populista infractor enfrentado a un sistema judicial punitivo, idóneo pero muy criticado en las toldas progresistas que callan el horror. La taimada extrema izquierda española, por ejemplo, ha disfrutado jugosos contratos financiados por Irán en asocio con el chavismo para pregonar la revolución latinoamericana. “Los intelectuales tienen un enorme interés emocional y egoísta en sus visiones idealistas. Socavaron los estándares objetivos… las ideas que difunden rara vez resisten el escrutinio, mucho menos la realidad” anota Thomas Sowell en Intellectuals and Society.
REFERENCIAS
BBC (2019). “Iranian women - before and after the Islamic Revolution”. bbc.com.news, February 8
Cashetta, A.J. (2024). “Forty Years After Foucault's Death, His (Mis)Understanding of Islamism Lives On”. The Investigative Project, June 23
Domínguez, Íñigo (2026). “La antipatía hacia Trump no me impide querer liberar a las mujeres iraníes” Entrevista a Matteo Renzi, El País, Marzo 7
Falk, Richard (1979). “Trusting Khomeini”, The New York Times, February 16
Jahanpour, Farhang (1984). “The Rise and Fall of the Tudeh Party”. The Royal Institute of International Affairs, Vol 40, Nº 4 pp. 152-159
Marugán, Hugo (2026). “Los vínculos de Pablo Iglesias con Irán: apoyo al régimen de los ayatolás y un programa de TV para desestabilizar”. El Debate, enero 13
Sérvulo González, Jesús (2025). “El Departamento de Justicia publica una docena de documentos pendientes con las acusaciones contra Trump en el caso Epstein”. El País, Marzo 7
Shahrooz, Kaveh (2020). “With Revolutionary Rage and Rancor: A Preliminary Report on the 1988 Massacre of Iran's Political Prisoners”. Harvard Human Rights Journal, Vol 20
Sowell, Thomas (2010). Intellectuals and Society. Basic Books
Torralba, Manu (2026). “¿Tiene base legal el ataque a Irán? Los expertos analizan los argumentos esgrimidos por EEUU”. The Objective, Marzo 8




