sábado, 28 de marzo de 2026

Los Castro, estirpe codiciosa y canalla. De telenovela mala

Publicado en El Espectador, abril 2 de 2026 


La prueba reina -perdón, el indicio rey- del poder de GAESA, el consorcio militar empresarial que hoy maneja sin ningún control un porcentaje grotesco del PIB cubano es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias Cangrejo, nietísimo y guardaespaldas personal de Raúl Castro, quien convirtió ese adefesio en un feudo familiar. Su elegido, personaje chocante en una sociedad agobiada por la miseria que pregona la igualdad, pasaría en cualquier culebrón por oligarca. Hace un mes se revelaron las conversaciones secretas de este delfín de la dictadura con Marco Rubio quien, según el Miami Herald, estaría buscando “la versión cubana de Delcy Rodríguez” para la transición. Al presidente Díaz-Canel, un títere civil de Castro, lo desvincularon del poder real, estrictamente familiar y militar. Desde hace años, el inexperto pero posible legatario viaja a menudo en jet privado a Panamá donde está la sede de CIMEX, principal empresa fachada de GAESA. Más que Cangrejo, es un verdadero pulpo: “tiene tentáculos en todo lo que tenga que ver con dinero”. 


La eventual conversión de este insólito protagonista en hombre fuerte del régimen, el Vito Corleone III, se ha vuelto incierta el último mes. Antes, hubo episodios intrigantes con tire y afloje entre la apertura del régimen al mundo, gotas de democracia y tímida autorización de mercados seguidos de un súbito apretón para que la estirpe hereditaria y sus militares incondicionales retomaran el mando. Figura clave de estos capítulos, remedo mediocre de un personaje de Ian Fleming, es Conrado Hernández, empresario español representante en la isla de la Sociedad para la Promoción y Reconversión Industrial del País Vasco (SPRI) que además colaboraba con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en España. Su finca en Arcos de Canasí, a 60km de La Habana, ofrecía piscina, jardines y aislamiento total. Era un privilegiado sitio de reunión para fines de semana con “fiestas privadas y whisky importado”. Asiduos visitantes eran Carlos Lage (1951) y Felipe Pérez Roque (1965), cúspide de la nomenclatura civil cubana. No encajaban con los guerrilleros barbudos de la Sierra Maestra. Lage, pediatra con sólida formación económica, encabezó la tecnocracia que después del colapso de la URSS impulsó la legalización del dólar, la apertura al turismo y los mercados libres campesinos. Fue quien negoció con Hugo Chávez el intercambio de petróleo por brigadas médicas. Más joven, Pérez Roque era tan cercano al castrismo que Fidel lo llamaba “mi hijo”. Como su secretario personal, en los noventa lo acompañaba en viajes y reuniones registrando todo minuciosamente. Canciller con 34 años, era conocido como el Pitt Bull del Comandante: “combativo, incisivo, férreo defensor del anti imperialismo”. Él y Lage eran considerados sucesores naturales, los príncipes formados para relevar a la generación histórica. 


Por no ser militares profesionales formados en academia, con cursos de inteligencia y contraespionaje, sino cuadros civiles, técnicos y leales al líder, los huéspedes de Conrado Hernández nunca sospecharon que la finca estaba infestada de micrófonos puestos por el G2. Por años, confidencias políticas, charlas imprudentes e incluso burlas a los líderes quedaron grabadas. A Fidel lo llamaban “viejo acabado” e ironizaban sus eternos discursos. A Raúl lo describían incapaz de gobernar. Ridiculizaban a los históricos como “dinosaurios”. Especulaban con la era post Castro, hablaban de apertura económica, aproximaciones a Europa e incluso negociaciones con EEUU. Todo frente a un agente del CNI. 


En Julio de 2006 Fidel cayó gravemente enfermo. Raúl asumió provisionalmente el poder y recibió del G2 decenas de cintas que guardó casi tres años para darle el golpe de gracia a los traidores y arrestar al anfitrión por espía; retomó las riendas del gobierno para el ala militar y represiva del Estado. Además garantizó que GAESA, manejada durante años por su yerno, siguiera controlada por la estirpe. A los conspiradores no los fusilaron ni expulsaron: los degradaron a tareas inocuas. 


Sería irónico que Cuba quedara gobernada por un joven emprendedor millonario, heredero de la mayor fortuna del país, un Santodomingo Junior con menos diplomas. Mientras tanto, en Colombia, un aspirante a la presidencia experto en DDHH, sigue admirando al Comandante Castro y evita calificar de dictatorial un régimen cuyos militares le robaron al pueblo sus derechos, sus medios de subsistencia y su esperanza. La causa de la miseria cubana dejó de ser el embargo gringo, al menos desde que Raúl Castro se atornilló al poder. Hace años GAESA es el complemento castrense y represivo de una economía comunista hecha escombros. Por eso ahora quienes han sufrido ese vil saqueo están dispuestos a soportar una dictadura neoliberal delcyificada, incluso un protectorado gringo. Lo que sea con tal de librarse de esa escoria que apenas califica para roles secundarios en una mala serie policíaca de ficción.


REFERENCIAS


ABC (2009) “Cuba dice que un delegado del Gobierno vasco en la isla era informador del CNI”. abc.es, jun 29


CC (2026). “¿Quién es “El Cangrejo”? Raúl Guillermo Rodríguez Castro entre lujos, poder y escándalos”; Cibercuba, feb 18


Coronell, Daniel (2026) “Cuba tiene un RÉGIMEN y se puede criticar. Cepeda EVITA llamar dictadura a la situación del país”. El Reporte Coronell, Youtube, marzo 25


CP (2026). “La Noche en que Raúl Castro Destruyó a los Herederos de Fidel”. Cuba Prohibida, YouTube, marzo 24


Gámez Torres, Nora (2026). “Rubio in talks with Castro grandson amid heightened pressure on Havana to cut deal”, Miami Herald,  Feb 18


NH (2009). “Altos funcionarios destituidos en una tarde campestre”. El Nuevo Herald, julio 23


Padgett, Tim (2009). “What Lies Behind the Cuban Purge”. Time, March 5


Ravsberg, Fernando (2009). “Dejando a Fidel atrás”. BBC Mundo.com, marzo 2


RMN (2026). “Donald Trump y el nieto de Raúl Castro ya pactan el destino de Cuba”. Red Más Noticias, YouTube, marzo 14 




sábado, 21 de marzo de 2026

Cuba, el bloqueo, GAESA y la soberanía militar castrista

 Publicado en El Espectador, marzo 26 de 2026



En la izquierda colombiana hay tradición de apoyo acrítico al castrismo. Se consolidó con el Gobierno del Cambio y aún más al intervenir Marco Rubio en la política de la Isla apoyado por el sheriff global. El nuevo bloqueo petrolero sumado a Maduro preso renovó el interés por el régimen cubano. Persiste el tic de culpar al embargo norteamericano por el “sometimiento atroz, inhumano, ominoso”, pero se silencia la responsabilidad de un régimen podrido en sus entrañas y se ignora el efecto beneficioso que, en cascada, tendrá la disuasión sobre sátrapas y corruptos del mundo ante una justicia penal severa. 


En 1989 se creó en Cuba el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), que llevaría a un poderoso consorcio económico-militar. El adefesio podría llamarse “Cartel del Sol” si además del turismo no manejara tantos frentes: comercio minorista en divisas, remesas, servicios financieros, puertos, logística, aduanas, banca, finanzas internacionales, construcción, transporte y comercio exterior.


GAESA surgió con la crisis tras la caída de la URSS: se buscaba que las FAR generaran sus propios ingresos sin depender del presupuesto estatal. También se fortaleció para eludir el embargo estadounidense con una opaca red de empresas offshore creada años antes. Los militares hicieron demasiado bien ambas tareas. Armaron un engendro que sólo ellos controlan, “un gobierno paralelo que no rinde cuentas ni responde ante la Asamblea Nacional ni ante el órgano auditor”, anota un economista cubano profesor de la Javeriana en Cali. Precisa que cuando fue analista del Banco Central en Cuba, los encargados de formular la política monetaria y contabilizar activos, “no tenían acceso a los documentos financieros… de GAESA”. Con una “caja” equivalente a las reservas internacionales de muchos países, los milicos-emprendedores asumieron el rol de banco central para manejar divisas, pero no por política cambiaria y macroeconómica sino para su beneficio privado. 


En el ámbito internacional el éxito castrense también fue contundente. En 1984, en Liechtenstein, se constituyó ACEMEX, una “red de empresas ficticias ocultas y jurisdicciones secretas… para pedir dinero prestado y comprar, vender y fletar barcos… con suministros de construcción para el creciente sector turístico”. Era manejada por Luis Alberto Rodríguez López-Calleja -yerno de Raúl Castro quien luego dirigiría GAESA- y un hermano que “ampliaron el control militar sobre la actividad económica y concentraron en pocas manos el transporte marítimo y la logística mundial de Cuba”. Una ventaja de ACEMEX ha sido facturar en divisas y pagarle a los marineros cubanos en pesos, rapándoles la “plusvalía cambiaria”. Un esquema esclavista perverso,  como las misiones sanitarias. 


Parte de los ingresos de GAESA provenían de reexportar petróleo subsidiado de Venezuela y México. El Observatorio Cubano del Conflicto aclara que “no hay forma de documentarlo por el secretismo y opacidad del castrismo” pero hay innegables indicios de apropiación de combustible. El pillaje no se limitó al sector energético. Hubo saqueo al sistema sanitario que documentó otro observatorio: “GAESA se apropió arbitrariamente de no menos de 69.8 mil millones de dólares en poco más de una década”, correspondientes a los salarios médicos de las brigadas internacionales. Además, “privó a la nación del derecho a una seguridad sanitaria de calidad”. La epidemia de neuritis en los noventa había confirmado el desvarío castrista. En 2022, cerca del 50% de ciudadanos encuestados “consideraba muy difícil conseguir medicinas”. La escasez se extendía a insumos hospitalarios y de laboratorio. Entre 2007 y 2018 el número de hospitales cayó en 32% y los rurales desaparecieron. Así, “las razones de la crisis son internas, no externas”. Sobre todo por el giro radical en las prioridades de inversión hacia sectores que generaran divisas, como la construcción de instalaciones turísticas que en 2020 llegó casi al 50% del total invertido. Cibercuba, estima que actualmente “GAESA maneja casi el 90% del comercio minorista en Cuba y aporta entre el 30% y el 40% de la economía nacional”. El Miami Herald revela que en 2024 el conglomerado tenía activos por 18 mil millones de dólares. El tétrico panorama lo corona que GAESA no paga impuestos. 


Paradójicamente, la misma crisis ha favorecido la transparencia. Martí Noticias, noticiero de la oposición en Miami, señala que “la gente indignada con el régimen dentro del mismo régimen” les envía documentos antes secretos. Un investigador exilado resume la situación: “esa casta que ha usurpado el gobierno se beneficia de la miseria, se ha robado la soberanía de este país”. En Colombia da curiosidad ver cómo la élite intelectual y política admiradora del castrismo y siempre vigilante de la soberanía nacional reacciona ante esta insólita soberanía militar. Para que se cumpla el sueño de una justicia penal desarmada sometiendo a un temido represor militar con grilletes deberán esperar.


REFERENCIAS


Alemán, Darío (2026). “Auge y caída de la épica revolucionaria cubana”. El País, febrero 22


Coutin-Churchman (2014). “The “Cuban Epidemic Neuropathy” of the 1990s: A glimpse from inside a totalitarian disease”. Surgical Neurology International, 04-jun


Gámez Tórres Nora y Kevin Hall (2021). “De Liechtenstein a Hong Kong: Cuba usa empresas fantasmas para burlarse del embargo”, elnuevoherald.com, abril 1


Gámez Torres, Nora (2025). “Documentos secretos del ejército cubano muestran enormes reservas de dólares”, agosto 5


Granés, Carlos (2026). “Cuba a pasos del abismo”. abc.es, marzo 19


OCAC (2023). “Cuba: el saqueo de GAESA a la seguridad sanitaria”. Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana, nov


Pentón, Mario (2026). “Destapamos la vida de lujos de la hija de la jefa de GAESA: del Mariel a Panamá”. Martí Noticias, youtube,  feb 20




viernes, 13 de marzo de 2026

Resentimiento y estatismo versus optimismo emprendedor

 Publicado en El Espectador, 19 de marzo de 2026



Algo anda mal en el país si las élites aferradas a un pasado de miseria y violencia silencian logros sociales y económicos, o estigmatizan al capital humano que emigra. Da grima que la adicción del candidato del Pacto Histórico a su eterno adversario político lleve a confrontaciones regionalistas y que tras el lánguido desempeño de una vicepresidenta escogida por afrodescendiente y activista, candidatice para ese cargo a quien sólo ofrece representar una minoría, con menos estudios, que vive del erario y es más resentida. “Sólo fachada”, comentó Daniel Oviedo. Peor aún: es un escudo político contra críticas que serán atribuidas al racismo y la misoginia. La “disputa vengadora” entre pueblos indígenas y una estirpe esclavista completa el protector woke-histórico-victimista contra cualquier yerro.


En 1998 se publicó La Catedral y el Bazar, trabajo célebre entre informáticos sobre dos estrategias para desarrollar software. La primera enfatizaba programar secuencialmente con conocimiento completo y a priori. La segunda, que acabó imponiéndose, es inductiva, participativa y flexible. La integración surge por ensayo y error. Durante años se pensó que existía un nivel crítico de complejidad que requería una rígida organización desde la concepción hasta la puesta en marcha de un programa sin fallas. Era el enfoque catedral, con IBM como ícono. En 1991, Linus Torvalds, ingeniero finlandés, lanzó Linux, que revolcaría todo. Este novedoso sistema operacional permitía modificar, copiar y usar el código fuente. Versiones de prueba aparecían con inusitada frecuencia y multitudes de usuarios las testeaban. Una diferencia crucial entre ambos enfoques ha sido el manejo de los bugs: en el bazar se consideran leves, intrascendentes, y se corrigen fácilmente, con “muchos ojos” detectándolos. Se ventilan, no se esconden como hacen los cardenales en su catedral.


Hace poco escucho podcasts, entre ellos el Frye Show, del “gringo paisa”, con perfiles y logros del nuevo emprendimiento colombiano. Joven, high tech y fluently bilingual, este fenómeno desafía el pesimismo, la perenne quejadera de analistas supuestamente progresistas, en realidad fatalistas y reaccionarios, que moldean el debate público. Entre las personas entrevistadas por Frye muchas agradecen, celebran, sus traspiés para así corregirlos y avanzar. Son bazares. “Uno aprende muchísimo de sus errores, el fracaso es el mejor maestro” anota Pedro Fernández chef colombiano reconocido internacionalmente. Refresca oír tal afirmación en un país propenso a culpar a los demás y al pasado.   


Alejandro Salazar, gurú del emprendimiento, ha hablado varias veces en Frye y Atemporal. Es un pragmático crudo, hereje, irreverente y provocador. Sus observaciones deben incomodar a intelectuales y políticos, de izquierda, derecha o centro. Con reflexiones escuetas desafía el estatismo empobrecedor de quienes, imaginando catedrales, desprecian el pujante y febril bazar tecnológico global que traerá "cambios tectónicos". Su libro Colombia Ganadora sugiere no perder tiempo lamentándose sino invertirlo buscando avanzar. Toca aceptar lo que somos, aterrizar lo que soñamos y olvidar lo que nunca fue. Una “estrategia emergente”, su concepto clave, no se diseña ni se planea. Como en el bazar, surge de resolver dilemas reales, hard choices, y superar errores. Colombia ya dejó de ser pobre: aunque castas atrapadas en el pasado no lo reconozcan, vivimos una nueva era, replica Salazar. Tras la globalización viene un repliegue hacia la regionalización y para ese nuevo escenario geopolítico el país está naturalmente atado a Norteamérica, más que al Grupo Andino o Mercosur. Seguirá exportando, pero no sólo productos del campo y manufacturas, sino capital humano y servicios, como logística y conectividad. Sin que ningún planeador lo previera, el aeropuerto Eldorado y el puerto de Cartagena son actualmente enormes hubs de personas, mercancías e inversionistas. Bogotá es plataforma regional de multinacionales. Hay muchos bazares en las muchas ciudades colombianas: llegan torrentes de divisas por remesas o producción cultural y nuevos polos turísticos surgieron sin grandes cadenas hoteleras, con pequeños negocios. Oír a Frye alivia la resaca del Cambio que no cuajó y causó estragos. Si ganaran electoralmente el intervencionismo caduco y el retrovisor pendenciero de Cepeda y Quilcué sería ardua la recuperación. Aún así, el impulso emprendedor privado continuaría: su esencia es nómada, la apuesta es a largo plazo y ya abundan países anfitriones latinos sin socialismo averso al capitalismo.


En síntesis, la mecánica para avanzar es simple: conocer minuciosamente el entorno, evaluar resultados, desechar dogmas y planes, ser flexible y enmendar desaciertos con franqueza y entusiasmo. Funciona para emprendimientos privados pero también para instituciones estatales complejas, como la justicia. Autócratas populistas y mesiánicos formateados para subestimar a los gringos constatan pero callan que los USA todavía mandan militarmente, lideran el avance tecnológico y cuentan con un sistema penal, despreciado desde afuera, que evolucionó hasta ser dolorosamente eficaz y dateado contra ellos. Entornos corruptos impunes hacen naufragar infiernos dictatoriales, uno tras otro, glup glup ¡GLUUUP!.


REFERENCIAS


Abad Faciolince, Héctor (2026). “En defensa de Panfilia y de los pánfilos”: El Espectador, marzo 15


Álvarez Gardeazabal, Gustavo (2026). “Vientos de venganza” Crónica #1312, marzo 11


Ilex (sf). “De la resistencia a la esperanza: Francia Marquez, la primera mujer afro vicepresidenta de Colombia”. ilexaccionjuridica.com


Parada Lugo, Valentina. (2026). “Iván Cepeda anuncia como fórmula vicepresidencial a la lideresa indígena Aída Quilcué”. El País, marzo 9


Raymond, Eric (1998). “La Catedral y el Bazar”. Software Libre


Rubio, Mauricio (2011). La Catedral y el Bazar. Reflexiones profanas sobre la justicia. Universidad Externado de Colombia. Disponible en OpenEdition


Romoleroux, Michel (2025). “¿Por qué la senadora Aida Quilcué discutió con una patrulla del Ejército en una vía entre Cauca y Huila? Esto dijo la congresista”. El Tiempo, agosto 16


Valle, Norbey (2026) “Sectores sociales y empresariales antioqueños rechazan los señalamientos del candidato Iván Cepeda”. Caracol, marzo 15


Ways, Thierry (2026): “Un año decisivo”. El Tiempo, febrero 21


Zegarra, Gonzalo (2026). “La madre de todas las crisis: por qué Cuba está tan cerca de un punto de no retorno”. CNN, febrero 26

viernes, 6 de marzo de 2026

Confiar en Khomeini leyendo a Lolita en Teherán

 Publicado en El Espectador, marzo 12 de 2026



En 1979 Richard Falk, profesor de Derecho Internacional en Princeton, publicó una columna de opinión, Trusting Khomeini. Muy debatida entonces, ha vuelto a circular en redes tras el ataque a su sucesor octogenario, tan temible,  misógino y sanguinario: el Ayatolá Alí Jamenei. El escrito es generoso en perlas. Para Falk, Khomeini tenía fama de "fanático, reaccionario (y prejuiciado) que resultó sin duda y felizmente falsa”. Imaginó un entorno de "individuos moderados y progresistas". Concluía que Irán ofrecería "un modelo desesperadamente necesario de gobernanza humana para un país del Tercer Mundo”. La facción arielista del progresismo colombiano debió confirmar entonces estar del lado correcto en la historia. 


El domingo se celebró otro 8M, Día Internacional de la Mujer. También se cumplieron 47 años desde que Kate Millet, ícono feminista, participara en la manifestación por esa fecha en Teherán. Como Falk, Millet pensaba que los ayatolás serían abiertos y tolerantes con las mujeres: diferentes al depuesto Sha de Irán, cruel dictador, elitista, esbirro de Washington y el sistema capitalista, que les permitía vestirse a su antojo, sin hiyab, hasta con minifalda. La convicción sobre un entorno respetuoso y compresivo hacia las mujeres y los gays la compartía Michel Foucault, referencia obligada de la literatura académica progresista latinoamericana. Esta “visión de ungidos” -intelectuales influyentes que no se responsabilizan por las consecuencias de las ideas que promueven- tuvo sangrientas secuelas. Los partidos de izquierda iraníes, fortalecidos con el gobierno del Sha, y antes el de su padre, también transmitieron una candorosa visión de Khomeini quien, llegado al poder, los aniquiló. El partido Tudeh, comunista pro-soviético, acusado en 1983 de espiar para la URSS, fue prohibido, desmantelado, y casi todos sus militantes ejecutados. En 1988, la teocracia decidió reexaminar la situación de los presos políticos y ordenó la ejecución inmediata de miles de culpables en los “juicios”. El silencio impuesto fue tan efectivo “que ningún periodista occidental se enteró y ningún académico lo discutió”.


La película Leer a Lolita en Teherán, basada en la novela homónima autobiográfica de Azar Nafisi, cuenta la historia de una profesora universitaria  de literatura que, harta de censura y opresión, renuncia para organizar en su casa un club de lectura clandestino con sus alumnas. Semanalmente se reúnen a leer clásicos prohibidos, como la novela de Nabokov. En este oasis de libertad las mujeres descubren su cabeza y hablan abiertamente de sus vidas, sueños, frustraciones, matrimonios forzados y la asfixia bajo el fundamentalismo islámico. Varias de ellas emigraron, lo mismo hizo Nafisi después. 


Semejante gobierno, represor, sacerdotal y misógino, expulsó muchísimas personas al extranjero y ha asesinado o torturado miles en la oposición. Ha mostrado con creces ser ilegítimo y peligroso. En el siglo XXI no debería existir. Si el sistema internacional de DDHH supuestamente universales no tiene mecanismos de protección contra tales monstruos, no bastan plegarias al cielo. “¿Qué hacemos con la población masacrada durante tanto tiempo?” pregunta una constitucionalista española. “Nadie está a favor de la guerra, pero el ataque a Irán ha sido lo correcto (pensando) en las jóvenes iraníes”, anota el ex primer ministro italiano Matteo Renzi, de centro, opuesto a Giorgia Meloni, de derecha, insólita situación que ilustra una complejidad imposible de resolver con ideología. La teocracia llevaba 47 años atornillada al poder. “El ayatolá ya no está. La antipatía hacia Trump no impide querer liberar a las mujeres iraníes”.


Al igual que ocurrió con la diáspora venezolana, que celebró ruidosamente la caída del dictador Maduro, compinche y aliado de Jamenei, la población exilada iraní también aplaude el fin de su dictadura, uniendo banderas con las de Israel y EEUU. Sobra insistir que Trump es autócrata, pendenciero y corrupto; o que Netanyahu lo supera. Pero eso no implica desconocer que, en Venezuela e Irán, pronto en Cuba, el adefesio político gringo esté haciendo lo que tocaba, y por eso las víctimas, que sí han sufrido y calibrado el daño causado por sus sátrapas, festejan la caída con sobrada autoridad moral. Además, el cowboy global no encerró a Maduro en Guantánamo, ni en el centro de torturas caraqueño, el Helicoide. Lo entregó a la Fiscalía neoyorquina, puerta de entrada al sistema penal norteamericano, institución independiente que, de pronto, podría ponerlo a él mismo en aprietos. Será probablemente otro populista infractor enfrentado a un sistema judicial punitivo, idóneo pero muy criticado en las toldas progresistas que callan el horror. La extrema izquierda española, por ejemplo, ha disfrutado jugosos contratos financiados por Irán en asocio con el chavismo para pregonar la revolución latinoamericana. “Los intelectuales tienen un enorme interés emocional y egoísta en sus visiones idealistas. Socavaron los estándares objetivos… las ideas que difunden rara vez resisten el escrutinio, mucho menos la realidad” anota Thomas Sowell en Intellectuals and Society.


REFERENCIAS


BBC (2019). “Iranian women - before and after the Islamic Revolution”. bbc.com.news, February 8


Cashetta, A.J. (2024). “Forty Years After Foucault's Death, His (Mis)Understanding of Islamism Lives On”. The Investigative Project, June 23


Domínguez, Íñigo (2026). “La antipatía hacia Trump no me impide querer liberar a las mujeres iraníes” Entrevista a Matteo Renzi, El País, Marzo 7


Falk, Richard (1979). “Trusting Khomeini”, The New York Times, February 16


Jahanpour, Farhang (1984). “The Rise and Fall of the Tudeh Party”. The Royal Institute of International Affairs, Vol 40, Nº 4 pp. 152-159


Marugán, Hugo (2026). “Los vínculos de Pablo Iglesias con Irán: apoyo al régimen de los ayatolás y un programa de TV para desestabilizar”. El Debate, enero 13


Sérvulo González, Jesús (2025). “El Departamento de Justicia publica una docena de documentos pendientes con las acusaciones contra Trump en el caso Epstein”. El País, Marzo 7


Shahrooz, Kaveh (2020). “With Revolutionary Rage and Rancor: A Preliminary Report on the 1988 Massacre of Iran's Political Prisoners”. Harvard Human Rights Journal, Vol 20


Sowell, Thomas (2010). Intellectuals and Society. Basic Books


Torralba, Manu (2026). “¿Tiene base legal el ataque a Irán? Los expertos analizan los argumentos esgrimidos por EEUU”. The Objective, Marzo 8