sábado, 25 de julio de 2026

El jurista sin interés por las víctimas que asesoró a las FARC

 Publicado en El Espectador, julio 30 de 2026

La visita a Madrid de Rodrigo Londoño, ex Timochenko, generó críticas de la derecha a su anfitrión, Enrique Santiago. Le reprocharon su férreo comunismo, avalar la dictadura cubana y su complicidad con Maduro. Nadie del PSOE lo defendió. Esto permite descartar la conjetura de búsqueda de apoyo político ante la derrota de la izquierda en las presidenciales colombianas. En ese frente Santiago ofrece poco. 


Otra conjetura, indirecta pero con más evidencia, es que Londoño habría ido a averiguar si, ante los radicales cambios en la situación política, las disidencias de las Farc -Iván Márquez o Iván Mordisco- puedan acudir a la JEP. Un repaso a la actuación de este jurista como asesor de las FARC en las negociaciones en La Habana hasta la firma del Acuerdo de 2016 avala esa hipótesis. En eso es experto y tiene contactos. 


Según contó Santiago en una entrevista a Semana en 2015, tras un año de asesoría a las FARC “por invitación y auspicio del gobierno noruego”, su rol principal era aclarar “qué acepta y qué no acepta esa guerrilla en materia de justicia”. Ante la pregunta si irían ante un tribunal, categóricamente respondió: “Si este proceso se plantea como escenario para juzgar a una de las partes, por supuesto que lo van a rechazar… esto no es una derrota ni una rendición”. Nunca vio a las FARC como victimarios sino, por el contrario, como víctimas del Estado y la oligarquía. “La gente piensa que la sanción restaurativa consiste en hacer turismo. Pero es una pena muy dura porque requerirá mucho esfuerzo y mucha dedicación personal y tiempo. Es muy útil porque va a reparar a las víctimas y a la sociedad frente a la pena de prisión, que ni repara a la sociedad ni a las víctimas, y en función de su alcance incluso puede que ni resocialice. Cualquier sistema penal moderno restringe cada vez más las sanciones de cárcel” explicó Santiago en una entrevista en 2017. Viendo cómo sus colegas socialistas reciben años de prisión por delitos menos atroces tal vez actualice su doctrina. 


Para este asesor, recomendado a las FARC por Piedad Córdoba, no sólo el Estado es el victimario y las FARC las víctimas sino que, por fuera de la rebelión, es peor delincuente: “no hay un sólo tribunal en el mundo con un kilo de cocaína incautado a las FARC. Y sin embargo, sí hay aviones presidenciales colombianos detenidos en EEUU con toneladas de cocaína. Así que, ¿quién es el narco?” declaró en una entrevista tras la disidencia de Iván Márquez. 


En La Habana, las negociaciones con la justicia transicional estaban estancadas. Punto crucial era el de las sanciones, que las FARC se negaban a aceptar. Con 50 años de lucha, “han ido construyendo una legitimidad que se expresa en resolución de conflictos, que se define como revolucionaria y no admite la legitimidad del Estado”. Todos los puntos de la negociación se resolvieron en unos meses. En el de justicia, cuenta Santiago en otra entrevista, “llevábamos casi 14 meses sin encontrar ni pocos puntos de acuerdo”. Un asesor, antiguo negociador en el acuerdo de Viernes Santo le indicó al futuro Nobel que después de cierto tiempo se crean animadversiones en la mesa y conviene reemplazar las partes enfrentadas. Esa lógica se aplicó solo para los negociadores del gobierno, dos constitucionalistas y un experto de los EEUU, que llegaron dispuestos a empezar desde cero. Los voceros de las FARC, incluyendo el duro y curtido Santiago, conservaron su posición.  


“A mí no me cabe duda que fue la idea más genial para solucionar un problema ya enquistado después de 14 meses de bloqueo”, admite sin titubeos Santiago. “Ahí se creó un ambiente de relajación… la verdad hubo un avance muy rápido, creo recordar que en apenas tres horas salimos con ese documento de 12-13 puntos, una columna vertebral de lo que luego fue la JEP en el Acuerdo”. Con una contraparte recién aterrizada, sin la engorrosa tarea de conocer las verdaderas víctimas de los peculiares y abominables crímenes de las FARC -pesca milagrosa, intercambio del rehén por familiares, cobro de rescate por un cadáver, collar bomba, encierro con alambradas, reclutamiento de menores para satisfacer comandantes con esclavas sexuales y obligarlas a abortar…- ¿para qué molestarse en debatir lo que sienten o buscan las víctimas de esa guerrilla si ya se tiene la fórmula, estándar y universal, de los derechos contemplados en el Estatuto de Roma, a la verdad, la justicia, la no repetición y la reparación? Encima, para poner en marcha el escueto y unánime esbozo, sin otros compromisos pendientes, como sí los tenían los negociadores del gobierno, Santiago pudo dedicarse a supervisar los detalles hasta la firma.